21 de abril de 2013

La educación prohibida

En la entretenida  “Historia de la filosofía, sin temor ni temblor”, su autor  Fernando Savater, hace un alto obligado en los filósofos primarios, para referirse a Platón y su famoso “mito de la cavernas”. Este mito, según Savater, resumidamente dice así:


“Imaginemos una oscura caverna en cuyo fondo, allá donde no alcanza la luz del Sol, están encadenados cara a la pared un puñado de prisioneros. No pueden ni siquiera volver la cabeza, sólo mirar el liso muro rocoso que tienen frente a ellos. Tras los prisioneros hay encendidas unas  cuantas hogueras y varias personas van y vienen transportando cargas diversas: armas, jarrones, estatuas, ramas de árbol y hasta animales vivos. Las sombras de esos transeúntes se dibujan en la roca del fondo, al modo de sombras chinescas (¿habéis visto cómo la sombra de una mano en la pared puede parecer un perro que abre y cierra la boca  o un pájaro?), y los pobres prisioneros, que nunca han salido de la caverna y visto otro paisaje, están convencidos que son seres reales, no meros reflejos. Pero he aquí que un prisionero logra romper sus cadenas, escapa de la caverna y sale a la luz exterior; allí está la auténtica realidad, los pájaros y los leones, el mar, los árboles…el mismísimo Sol que brilla en el cielo. Regresa al interior para comunicar la verdad a sus compañeros, que siguen encadenados, pero nadie le hace caso y todos se burlan de él, creyendo que la libertad lo ha enloquecido. Para quien vive atado a las sombras sólo las sombras son reales”

Recordé este pasaje del libro al ver el inicio de la “La educación prohibida”, un vídeo que nos convoca a pensar críticamente la educación y a actuar frente a la necesidad de cambiar los viejos paradigmas que, en nuestro caso, impide que los adultos desplieguen sus potencialidades mediante el aprendizaje, alejando así la oportunidad  de construir una corriente de desarrollo social que supere la actual exclusión  de los estudiantes … y  de nosotros.

(Hacer  clic en  la pestaña” vídeos”)

Manuel Martínez Mendoza








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