Movilización por el
aprendizaje
Nuestro
querido país está envenenado por la corrupción.
Ya pasó el sedativo mundial de fútbol y ahora tenemos como problema
mayúsculo esta enfermedad de las estructuras e instituciones públicas y privadas, en todos los
niveles y en todas las regiones y localidades.
La
ciudadanía, salvo con la movilización, no cuenta con idóneos mecanismos a la mano para
intervenir en las decisiones orientadas a superar la corrupción. Todo está en poder de la clase política manchada por los últimos 4 presidentes y otros
personajes públicos en el caso Lavajato; así como, de gran parte de los congresistas, del poder
judicial, en particular, del consejo nacional de la magistratura. Es el gato de
despensero.
Es
un problema de estructuras el que vivimos, no solamente de personas e
instituciones, como nos recuerda Lynch en un artículo publicado hoy[1]:
“Esta república criolla y
patrimonial intentó varias veces reinventarse pero siempre potenciando su
característica central: privilegiar la vida de un pequeño grupo a costa de los
demás. Esa fue la historia de la república práctica del primer civilismo, de la
república aristocrática del segundo civilismo, de la patria nueva con Leguía y
el oncenio, de las dictaduras militares y los adláteres civiles de mediados del
siglo pasado”.
Ha
llegado el momento de acción de la ciudadanía para limpiarnos de la corrupción.
Las instituciones educativas, en particular los CEBA, con sus estudiantes,
educadores y directores tienen la oportunidad de hacer uso de sus derechos
ciudadanos en la reconstrucción de una justicia honesta, limpia y oportuna para
todos.
Movilizándose
por el aprendizaje[2],
que es algo que le atañe, las
instituciones educativas pueden dejar de ser instituciones autistas, aferradas
a una educación ensimismada, supuestamente académica, distante de la vida
cotidiana.
La
movilización real del aprendizaje, en consecuencia, debe abarcar reflexiones y debates sobre la coyuntura
nacional pero, debe situarse el aprendizaje en la experiencia directa de cada
estudiante, docente y director, obtenida
en sus diferentes espacios de vida: familia, escuela, comunidad local.
Todos pueden aprender más del tema y de los futuros y activos comportamientos ciudadanos en contra de la corrupción y en favor de relaciones basadas en la igualdad social.
Todos pueden aprender más del tema y de los futuros y activos comportamientos ciudadanos en contra de la corrupción y en favor de relaciones basadas en la igualdad social.
Es
posible desencadenar un proceso de prácticas educativas institucionales desde
cada aula para realizar los siguientes momentos de aprendizaje:
1. Análisis
de la realidad local, regional y nacional para conocer más y compartir información
propia y externa de las manifestaciones de corrupción en la dinámica social que
los envuelve.
2. Planificación
de actividades destinadas a participar en la lucha contra la corrupción desde
sus realidades cotidianas más íntimas y de su institución educativa
3. Organización
de las aulas y de la institución para el aprendizaje contra la corrupción y las
acciones que pueden implementar como institución educativa.
4. Realización
de actividades dirigidas a fomentar las denuncias y hechos correctivos,
problemas y soluciones como base para el desarrollo de competencias
curriculares y no curriculares.
(Por decisión de los estudiantes el
desfile escolar puede ir más allá para expresar en algún momento la demanda
ciudadana por un país sin corrupción, las sesiones de aprendizaje continuas
sobre las creencias y costumbres que alimentan la corrupción, los mensajes a
los padres de familia, el uso de las vacaciones escolares para introducir el
tema en sus familias, etc.).
5.
Evaluación
para seguir aprendiendo a ser mejores ciudadanos que no aceptan la corrupción y
otras manifestaciones que impiden el desarrollo individual-social.
Se sabe,
por información periodística, que en Ayacucho, Arequipa y Callao, algunas
instituciones educativas se resisten a celebrar las fiestas patrias con pompas.
Es un síntoma de la indignación nacional. Sin embargo celebrar a la patria es
lograr una movilización por el aprendizaje que fortalezca la condición de
ciudadanos plenos y dignos.
Manuel
M. Martínez Mendoza
Imágenes
Google: elregionalpiura.com
[1] LA
REPÚBLICA PODRIDA, Nicolás Lynch. La otra mirada. La República. 18 de julio de
2018
[2] Con
este post reactivo mi blog
educadoresalternativos.blogepot.com, considerando que la educación es el camino
más efectivo y seguro en la lucha estratégica contra la corrupción, al formar
ciudadanos honestos a partir de la reflexión continua de sus situaciones de
vida individual-social.
