17 de septiembre de 2014


La otra educación…

Pocos  son los educadores de la Educación Básica Alternativa –EBA- que han reflexionado las propuestas que contiene  “La otra educación”,  documento formulado como “Marco de construcción para la Educación Básica Alternativa”, por un equipo de especialistas con larga experiencia en educación de adultos y de niños trabajadores, impreso en diciembre de 2005 y, a pesar de su necesidad, divulgado deficientemente, hasta hoy.

He comprobado por contacto directo con docentes y especialistas regionales y locales de la EBA que este documento, precursor de una nueva etapa de críticas y propuestas a la educación, dirigida a poblaciones llamadas vulnerables, no es conocido ni ha sido motivo de una reflexión colectiva que permita la instalación de la Educación Básica Alternativa como una modalidad educativa a los estudiantes y, además, a la educación comunitaria impulsada por organizaciones de la sociedad civil, como referente a seguir.

La falta de discusiones colectivas, de un documento que tiene la intención de establecer un punto de quiebre con lo que se ha venido realizando en la educación de adultos de poblaciones marginales, no ha hecho más que proseguir con la costumbre.

Por eso será que la EBA, después de su nacimiento en medio de la baja calidad educativa creó lógicas expectativas. Sin embargo, ahora solo sobrevive con poco aliento, exangüe y, por esta razón, a pesar de su corta edad, comparte el agotamiento del conjunto del sistema educativo peruano.

Reviso “La otra educación” y trato de subrayar las ideas clave que recogen, con originalidad en la larga vida de la educación de adultos en el Perú, las tendencias actuales de desarrollo educacional, pero sobre la base de la experiencia y conocimiento propio.

Comparo las ideas clave con la realidad, luego de su publicación, con el propósito de preguntarme qué pasó, porqué  y que se debe hacer con la “otra educación”. Hago preguntas:

¿Será que las ideas claves de este documento son idealistas, utópicas, inaplicables? ¿Qué la práctica impulsada por los decisores nacionales tiene mirada corta y desgano acumulado por ignorancia e incompetencia, o qué la educación de las poblaciones marginales  solo son interesadas y ruidosas prioridades políticas con focalizaciones y prioridades excluyentes, con reducidos porcentajes de atención que postergan las soluciones hasta las calendas griegas?

¿Será que el documento no ingresó a las cavidades más íntimas del débil corazón curricular para re-conceptualizar sus estrategias y procedimientos? ¿Qué no se socializó suficientemente en el marco de un amplio proceso de construcción colectiva que involucre, por respeto y necesidad, a docentes y estudiantes de la EBA?

¿Será que la burocracia nacional, que sobrevive asolapada en medio del viejo centralismo y verticalismo del estado peruano, prefiere un presente anclado en el pasado, con solo la intención de cambiar matices pero no raíces?

Es indispensable que los educadores, en su justo derecho y con ganas de progresar y contribuir con el progreso nacional, tengan acceso fácil y puedan reflexionar y discutir “La otra educación”, como un real ejercicio de auto-capacitación, autonomía en la solidaridad. Allí podrán leer, por ejemplo, lo siguiente:

Asumir una visión que toma como centro a las personas concretas (antropocentrismo), enriquecida con la cosmovisión andina y amazónica, implica desarrollar una propuesta educativa y una estrategia de cambios que permitan superar la tradición escolarizada que privilegia (un) tipo de enseñanza que concibe la tarea docente esencialmente como transmisión de contenidos disciplinares y, por ende, los aprendizajes y el desarrollo de los participantes como un subproducto de esa labor.

Los procesos educativos tienen como marco de referencia una realidad diversa que debe ser respetada y desarrollada como parte de nuestras fortalezas como nación. A diferencia de las corrientes homogeneizadoras que pretenden una globalización en la que todos tengamos un solo referente cultural, la interculturalidad promueve la tolerancia como actitud básica para la convivencia de pueblos, naciones y culturas diversas.

Para leer más ir al siguiente enlace:


4 de septiembre de 2014




Desde nosotros mismos

“Hagamos educación alternativa, DESDE NOSOTROS MISMOS”, es el libro presentado el pasado 21 de Agosto, en el Auditorio de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya –UARM-, de Lima. Es un estudio de la situación pedagógica y normativa de docentes de Educación Básica Alternativa –EBA- de Lima y Ayacucho.

A solicitud del Instituto de Políticas Educativas de la  UARM y la ONG Tarea, instituciones comprometidas con la educación liberadora, en particular con la educación de poblaciones marginadas, el estudio se efectúo durante el último trimestre de 2013 y el primer trimestre de 2014, por un equipo constituido por el educador Manuel Cárdenas Muñoz,  el bachiller en filosofía Benjamín Alcarraz Buleje y el que escribe en calidad de investigador principal.

Durante el período mencionado recogimos valiosos testimonios de docentes de CEBA que, en su interés de mejorar la situación pedagógica de la EBA, vienen participando en un diplomado organizado por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Esta valiosa información sirvió para contrastar la práctica pedagógica actual con la normativa nacional, amén de considerar como referencia al Marco de construcción de la Educación Básica Alternativa, denominada “La otra educación” que propusiera un equipo de especialistas, luego del nacimiento de esta modalidad mediante la ley de educación vigente, que también ha sido considerada como referencia normativa fundamental.

Una de las conclusiones generales del estudio es que esta postergada modalidad educativa mantiene una brecha significativa entre la normativa y las necesidades de los estudiantes y docentes de los CEBA.

El aprendizaje de conocimientos en vez del aprendizaje competencias, es generado por una concepción curricular que, paradójicamente, define competencias a tener en cuenta solo en función de lo que puede ofrecer los contenidos de las áreas curriculares y no en función de los estudiantes, de sus experiencias y saberes, de sus necesidades, intereses y expectativas.

Esta es la razón principal por la cual la ruta de aprendizaje nace en el currículo y termina en la calificación individual, en vez de nacer en la actuación cotidiana de los estudiantes y culminar en el mejoramiento de dicha actuación personal en sus familias, trabajo y ejercicio ciudadano, es decir en su desarrollo integral como persona.

El estudio propone, con carácter de urgencia, renovar la normativa nacional de modo participativo, en armonía con la urgente necesidad de promover la autonomía y la solidaridad de los CEBA, a partir del desarrollo pedagógico como núcleo en la definición de roles de educadores polivalentes y del desarrollo de la institución educativa vinculado al desarrollo local.


El PDF del libro lo pueden obtener si ingresan al siguiente enlace:  http://tarea.org.pe/wp-content/uploads/2014/09/Martinez-Cardenas_HagamosEducaci%C3%B3nAlternativa.pdf

Manuel Martínez Mendoza
Pachacámac, 25 de Agosto de 2014