19 de julio de 2020


 

Pequeño relato de aprendizaje en casa

Relato de una experiencia de aprendizaje

Mi querido amigo Felipe es un excelente mecánico autodidacta y aprendiz de la vida. Tiene la habilidad de “conectar” lo que está “desconectado”, sobre todo las historias y quehaceres de los integrantes de su familia, amigos, compañeros de trabajo y sus relaciones sociales que tiene como ciudadano.

Hace días, en un encuentro virtual previsto, me contó que deseaba superar algunos problemas con la comida que consumen en su casa, sobre todo ahora con la pandemia y con la necesidad de cuidar la salud en todos los aspectos.

Con Etelvina, su esposa, maduraron la idea de cambiar sus costumbres culinarias, pero manteniendo las comidas e ingredientes de sus tradiciones que conocen por sus beneficios y, dejando de lado lo que no son útiles en la mejora de una dieta saludable.

En un primer momento, pensaron  seguir el mismo proceso que utilizaron cuando, animados por la abundante información del uso de madera reciclada, hicieron su proyecto de sillón con pallets, La ruta de aprendizaje tuvo la siguiente secuencia: Planificación, organización, ejecución y evaluación de las actividades a realizar.

En función del qué y para qué deseaban cambios en la comida familiar, siguieron tomando decisiones  de cómo, cuándo, quienes y con cuanto comprar para preparar y consumir sus alimentos; que información conseguir en conversación con algunos familiares y amigos de reconocidas habilidades culinarias, o indagar en google,  textos y otras fuentes de datos sobre comida saludable.

En este ejercicio del hacer sentipensando se dieron cuenta que a). Deberían aprender nuevos saberes de las ciencias y humanidades necesarios para aplicarlos en el proyecto, porque los saberes propios pueden no ser suficientes para cambiar las costumbres, sobre todo considerando que b). El aprendizaje situado en vivencias concretas los llevaría a vincular la comida de casa con la salud y con otros aspectos de la vida familiar, laboral y comunitaria, relacionados con la historia del tema de estudio y la dinámica económica, política y social, en suma cultural, tanto del país como del mundo.

Así mismo, incluyendo a sus hijos, organizaron su tiempo, los roles que cada uno tomaría en el empeño de preparar, consumir, limpiar y ordenar el menaje, además de evaluar cómo les ha ido y definir qué nuevos cambios podrán implementar luego.

En un segundo momento, en su afán de indagar el cómo seguir con el proceso  y por iniciativa de Felipe dialogamos sobre lo ya planificado  y de cómo se podría ejecutar las actividades previstas.

Teniendo en cuenta la secuencia de las actividades y las relaciones sistémicas de cada actividad con las otras, conversamos la posibilidad de establecer una ruta o trayectoria  de ejecución en la que, primero deberían reflexionar sobre todo lo que saben para realizar cada actividad y, sobre esa revisión de lo que saben, puedan identificar los problemas a resolver, los recursos que tienen a la mano para usar y lo que deben aprender para ampliar su capacidad de resolución de los problemas identificados, que se convierten en motivos de estudio y que demandan la selección de los contenidos para los nuevos aprendizajes que requieren.

 

Así fueron incluyendo, iniciativas de aprendizajes articulados por su significación y pertinencia, usando contenidos interdisciplinarios con información nueva para producir nuevos conocimientos, actitudes y capacidades.

Ahora se encuentran avanzando la ejecución de su proyecto, así como evaluando y retroalimentando el aprendizaje vivenciado, de modo permanente.

Algunas implicancias de la experiencia de aprendizaje

Con sentido claro, preciso y conciso, es decir, con la finalidad de transformar  alguna condición de vida para para alcanzar múltiples propósitos orientados al cambio cultural e ingresar de lleno al campo de desarrollo de las personas, a partir del consumo de comida saludable

Una experiencia de aprendizaje no formal, como algo mejor a la práctica común del aprendizaje informal que vivenciaban en su casa. Pensaron en darle sentido transformador a lo que quieren hacer y se vieron exigidos a configurar un proceso consciente, focalizado, organizado  y auto regulado, pero manteniendo las principales características del inmenso bagaje del aprendizaje informal: Cada quien aprende con su propio estilo y ritmo,  con soltura de huesos y libertades, sobre la base de la capacidad innata y del aprendizaje adquirido durante su vida para interpretar y reinterpretar nuestra realidad, con la suficiente autonomía y sin necesidad de una organización del hecho educativo, que no se ve como tal, sino como quehaceres habituales

Dicho modo no formal, en referencia a las características de educación formal en las escuelas, también organizó su proceso pedagógico incluyendo información o contenidos referidos a la gestión autónoma del proceso e información y contenidos seleccionados de las ciencias y humanidades a tratar de manera globalizada e interdisciplinaria, como fuentes en la producción global de nuevos conocimientos, capacidades y actitudes, desde el aprender haciendo.

En esta condición, el relato constituye una pequeña expresión de un aprendizaje con sentido y metodología significativos y pertinentes en la construcción de un futuro mejor, que va más allá de la lucha por la sobrevivencia de peruanos ubicados en la otra orilla del río de la desigualdad social y del desapego de identidad cultural favorecido por aprendizajes academicistas y racionalistas sesgados, así como por el bajo nivel de participación social de los que aprenden formalmente en procesos recortados y de bajo nivel de contextualización. 

Que revalora al proceso pedagógico

El proceso pedagógico, con sus componentes de planificación, organización, ejecución y evaluación, además de ser completo, tiene como característica fundamental el ser lineal y, al mismo tiempo, circular u holístico. Por ejemplo, la evaluación que es el final de un proceso lineal, retroalimenta la continuidad del proceso con las “lecciones aprendidas” asumidas por la nueva planificación, convirtiendo la ruta en un círculo y en una historia de aprendizaje continuo

Es un proceso auto regulado por la participación de los sujetos de aprendizaje; sin dejar de ser abierto, flexible y dinámico, en el cual la indagación se realiza en cada experiencia concreta, de cara a la realidad de los mismos sujetos que actúan frente a realidades conocidas y genuinas.

El ejercicio de participación aumenta su condición de sujetos en la medida que deciden con autonomía la trayectoria del aprendizaje, el qué y cómo aprender, el cómo organizarse en roles, tiempos y usos de recursos que tienen a la mano; la ejecución de actividades de aprendizaje vivenciando la ruta de abastecimiento, preparación y consumo de comidas previstas por ellos mismos; y, en la evaluación y retroalimentación del proceso y los resultados a lograr.

De este modo, se asegura que el fortalecimiento de capacidades, habilidades y actitudes del aprender vivenciando lo cotidiano regenere las creencias, costumbres, formas de pensar, de hacer, de relacionarse con otros.

Estas múltiples implicancias sistémicas, en armonía con el enfoque de aprendizaje de competencias, significa que los sujetos que aprenden realizan gradualmente pequeñas transformaciones de la vida cotidiana, en un proceso que le da raíz y sustento a todo proceso de desarrollo humano y de la cultura propia, con una mirada alejada del asistencialismo o paternalismo pedagógico predominante e invasivo.

Hacia una posibilidad abierta de movilización social por el aprendizaje, desde abajo.

La experiencia viene realizándose en el espacio familiar, pero debemos considerar que este espacio no se encuentra aislado, sino que junto a otros  pertenece y comparte un territorio con bagaje cultural propio y, por ese sentido de pertenencia, forma parte de innumerables experiencias de aprendizaje generadas en todos los espacios de la vida cotidiana, involucrando a la población del lugar.

Desde este punto de vista, con la fuerza de la experiencia narrada y de otras similares es posible imaginarse la construcción de comunidades de aprendizaje participativo y contextualizado, con base sólida y auto-convencimiento de diversos grupos sociales, facilitados por las TIC.

Lo que no debemos dejar de tener en cuenta es que la vivenciación del aprendizaje en los diversos escenarios de vida cotidiana implica movilización y desarrollo de todas las facultades humanas que llevan a empoderar al sujeto que aprende socialmente. Cosas simples sumamente importantes en una educación para la vida, desde la vida misma.

Con mirada más amplia e inclusiva del MINEDU

En ese esfuerzo deberían estar comprendidas las escuelas que,  en la actualidad y obligados por las circunstancias, están configurando sus servicios educativos semipresenciales como formas de aprendizajes más abiertos a la vida, en el marco de la construcción de una “nueva normalidad”

Debemos recordar también que el MINEDU tiene sus propias experiencias de educación no formal en los mejores momentos de la Educación comunitaria, la Alfabetización de Jóvenes y Adultos y las experiencias iniciadas por la Educación Básica Alternativa desde el 2012, teniendo en cuenta aprendizajes desde las situaciones de vida y complementadas por el conocimiento científico y humanístico adecuados a los proyectos de transformación de la cultura, lamentablemente, en medio de resistencias burocráticas y retrocesos.

Este es un proceso de aprendizaje que el MINEDU debe reconocer, si mira hacia adentro y hacia abajo, en una perspectiva de regenerar las formas de atención, sobre la base de la experiencia no formal que está más cerca de la construcción de la “nueva normalidad” y que también podría derivar en una “nueva modernidad” que ejercite la diversidad cultural y el desarrollo ciudadano, con identidad propia, participación y decisiones efectivas, como una manifestación de las riquezas producidas por el desarrollo humano situado en el lugar de pertenencia.

 

Manuel Medardo Martínez Mendoza

Pachacámac, Julio 2020

Imágenes Pinterest: Learninglegandario.com

 


6 de julio de 2020



Feliz día maestros

 

Por valorar a los estudiantes, en su condición de personas con derechos, necesidades, intereses y sueños de una vida mejor.

Por contribuir profesionalmente y más que nadie a la formación de nuevas generaciones

Por mantener siempre el deseo de ser  trabajadores, profesionales, ciudadanos y personas que educan con el ejemplo

Por luchar por sus reivindicaciones dirigidas a dignificar al magisterio y promover una educación nacional, científica y en beneficio del pueblo como instrumento para  salir de la actual situación en las que nos encontramos.

Por labor de promotores de cambios culturales en una trayectoria de ser una sociedad con bienestar y justicia para todos.

Con mucho afecto y respeto