18 de julio de 2018



Movilización por el aprendizaje

Nuestro querido país está envenenado por la corrupción.  Ya pasó el sedativo mundial de fútbol y ahora tenemos como problema mayúsculo esta enfermedad de las estructuras e instituciones públicas y privadas, en todos los niveles y en todas las regiones y localidades.

La ciudadanía, salvo con la movilización, no cuenta con idóneos mecanismos a la mano para intervenir en las decisiones orientadas a superar la corrupción. Todo está en poder de la clase política manchada por los últimos 4 presidentes y otros personajes  públicos en el caso Lavajato; así como, de  gran parte de los congresistas, del poder judicial, en particular, del consejo nacional de la magistratura. Es el gato de despensero.

Es un problema de estructuras el que vivimos, no solamente de personas e instituciones, como nos recuerda Lynch en un artículo publicado hoy[1]: “Esta república criolla y patrimonial intentó varias veces reinventarse pero siempre potenciando su característica central: privilegiar la vida de un pequeño grupo a costa de los demás. Esa fue la historia de la república práctica del primer civilismo, de la república aristocrática del segundo civilismo, de la patria nueva con Leguía y el oncenio, de las dictaduras militares y los adláteres civiles de mediados del siglo pasado”.

Ha llegado el momento de acción de la ciudadanía para limpiarnos de la corrupción. Las instituciones educativas, en particular los CEBA, con sus estudiantes, educadores y directores tienen la oportunidad de hacer uso de sus derechos ciudadanos en la reconstrucción de una justicia honesta, limpia y oportuna para todos.

Movilizándose por el aprendizaje[2], que es algo que le atañe,  las instituciones educativas pueden dejar de ser instituciones autistas, aferradas a una educación ensimismada, supuestamente académica, distante de la vida cotidiana.

La movilización real del aprendizaje, en consecuencia, debe abarcar  reflexiones y debates sobre la coyuntura nacional pero, debe situarse el aprendizaje en la experiencia directa de cada estudiante, docente  y director, obtenida en sus diferentes espacios de vida: familia, escuela, comunidad local. 

Todos pueden aprender más del tema y de los futuros y activos comportamientos ciudadanos en contra de la corrupción y en favor de relaciones basadas en la igualdad social.

Es posible desencadenar un proceso de prácticas educativas institucionales desde cada aula para realizar los siguientes momentos de aprendizaje:

1.  Análisis de la realidad local, regional y nacional para conocer más y compartir información propia y externa de las manifestaciones de corrupción en la dinámica social que los envuelve.

2. Planificación de actividades destinadas a participar en la lucha contra la corrupción desde sus realidades cotidianas más íntimas y de su institución educativa

3. Organización de las aulas y de la institución para el aprendizaje contra la corrupción y las acciones que pueden implementar como institución educativa.

4. Realización de actividades dirigidas a fomentar las denuncias y hechos correctivos, problemas y soluciones como base para el desarrollo de competencias curriculares y no curriculares.
(Por decisión de los estudiantes el desfile escolar puede ir más allá para expresar en algún momento la demanda ciudadana por un país sin corrupción, las sesiones de aprendizaje continuas sobre las creencias y costumbres que alimentan la corrupción, los mensajes a los padres de familia, el uso de las vacaciones escolares para introducir el tema en sus familias, etc.).

5.   Evaluación para seguir aprendiendo a ser mejores ciudadanos que no aceptan la corrupción y otras manifestaciones que impiden el desarrollo individual-social.

Se sabe, por información periodística, que en Ayacucho, Arequipa y Callao, algunas instituciones educativas se resisten a celebrar las fiestas patrias con pompas. Es un síntoma de la indignación nacional. Sin embargo celebrar a la patria es lograr una movilización por el aprendizaje que fortalezca la condición de ciudadanos plenos y dignos.

Manuel M. Martínez Mendoza
Imágenes Google: elregionalpiura.com






[1] LA REPÚBLICA PODRIDA, Nicolás Lynch. La otra mirada. La República. 18 de julio de 2018
[2] Con este post  reactivo mi blog educadoresalternativos.blogepot.com, considerando que la educación es el camino más efectivo y seguro en la lucha estratégica contra la corrupción, al formar ciudadanos honestos a partir de la reflexión continua de sus situaciones de vida individual-social.


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