Manuel Martínez Mendoza
Pertenezco,
aunque sin ficha de inscripción, al colectivo de educadores que tiene grandes esperanzas
en una educación adultos que valore la condición de sujetos de derechos de los
estudiantes y los educadores.
La
responsabilidad social y la empatía, conceptos de los cuales se habla con tanta
frecuencia, pueden ser llevados a la práctica educativa con el propósito solidario
de enfrentar, junto a los estudiantes, sus desafíos en la lucha cotidiana por su sobrevivencia, ocasionada
por la pesada carga de la exclusión social que llevan sobre sus hombros.
En
el día a día, la actuación de los adultos por la sobrevivencia es un poder real.
La sobrevivencia, que es producto de la inequidad y exclusión social, exige la liberación de sus capacidades de resiliencia
para resistir y ejercer el derecho a la vida.
Sin
embargo, es un poder muchas veces ignorado, minimizado o desperdiciado por un quehacer
educativo rígido que pone mayor atención a las herramientas pedagógicas de moda
que al valor y la experiencia vital de los estudiantes.
Pensando
con empatía en los adultos, una mejor educación debe ser aquella que,
aprovechando el poder real que tienen, les ofrece la posibilidad de
protagonizar sus aprendizajes resolviendo los problemas que les presenta la
vida. De este modo, por extensión, los resultados del desarrollo humano que se
logren mediante la educación revertirán favorablemente en los educadores y en
el conjunto del quehacer socioeconómico de la sociedad peruana.
Igualmente,
otro motivo de la necesidad de movilizarnos se encuentra en nosotros mismos, los
educadores, que a pesar de las condiciones difíciles en las que nos
desenvolvemos, persistimos con dignidad en una línea de cambio y seguimos
dispuestos aprender más para mejorar como educadores
y ciudadanos.
Por tanto, considero que para superar los actuales problemas es
necesario compartir puntos de vista sobre la educación de
adultos que se realiza dentro y fuera de la escuela, desde la experiencia
directa y vital de los educadores. Propongo que reflexionemos libremente y en
voz alta la práctica educativa, sin el obligado
tono modoso de los discursos burocráticos.
Para
el inicio de las reflexiones quisiera brindar el testimonio de mi reciente experiencia
en la Educación Básica Alternativa –EBA-, considerando que a partir de ella
puedo exponer conceptos puestos en marcha, que significan puntos de quiebre frente
a los paradigmas de la tradición de la cultura escolar expresada en una
modalidad que no forma parte de las prioridades nacionales, salvo cuando se
utiliza a la alfabetización como instrumento político de los gobiernos.
En
el 2010 tuve la oportunidad de entrar en contacto con educadores de los CEBA de
Chincha apoyados por el Instituto de Pedagogía Popular –IPP-. Con ellos realice
talleres pedagógicos, utilizando los días sábados, lo que me permitió
apreciar el interés
y la voluntad de los educadores por mejorar su tarea
En
uno de los talleres hicimos un ejercicio que tuvo como propósito poner en
blanco y negro el procedimiento que realizaban para “diversificar” el currículo
de la EBA y programar sus actividades. Al terminar el ejercicio se
sorprendieron al comprobar que cada uno tenía una versión personal y diferente,
producto de su buena intención de atender a los estudiantes a como dé lugar, a
pesar que no existía orientaciones al respecto y que la capacitación que
eventualmente se realizó, antes de su suspensión, tenía más un interés normativo
que pedagógico.
Es
de conocimiento general que los educadores
de la EBA, en
una mayoría estimada en 85 %, se han formado para la educación de
la infancia y en una cultura escolar basada en la donación de contenidos
disciplinares. “Si
la matemática es la misma, ¿para qué es importante distinguir entre niños y
adultos?”, me comentó un educador
irónicamente, sabiendo que la matemática, al revés, es la tiene que responder a
los estudiantes en las necesidades, intereses y expectativas generacionales que
tienen para resolver problemas de la vida.
Los
otros componentes que se acostumbran a tener en cuenta en la enseñanza
aprendizaje, tales como el modo de educar y de evaluar, corrían la misma suerte
por lo que llegué a la conclusión que los educadores de los CEBA estaban aislados en una modalidad que apenas
tiene menos de una década de existencia.
En
octubre de 2011 fui invitado como consultor y elaboré las políticas de la EBA
y, como en esos momentos se difundieron las 7 políticas educativas del MED y
los 4 procesos de gestión, tuve que alinear lo que había propuesto en 5
políticas de la EBA y en 3 procesos de gestión.
Como consecuencia, se aprobó la
RD 084 – 2012, conteniendo las orientaciones específicas que deberían materializarse en la EBA,
estimulando el voluntariado como un elemento fundamental en el desarrollo.
En
diciembre del mismo año asumí la dirección de programas hasta julio del 2012 proponiendo
que pondría en valor el enfoque que
había planteado años atrás en una propuesta para la formación inicial de educadores de la EBA, en una
consultoría para la Organización de Estados Iberoamericanos –OEI-.
Consideré,
en armonía con el proceso iniciado en el MED bajo el lema “Cambiemos la educación, cambiemos todos”, que había que poner
patas arriba la lógica burocrática tradicional y mirar a los CEBA con la
empatía que requieren los cambios educativos y sociales. Los integrantes de la
Dirección de Programas –DIPEBA- constituyeron el primer círculo de movilización
por el aprendizaje, aún sabiendo que algunos especialistas, frente a la
inseguridad que sentían por desconocimiento de una pedagogía situada en realidades concretas, tenían que desarrollar sus
capacidades, durante el proceso, para alcanzar a ser especialistas nacionales
La
Ley General de Educación vigente señala taxativamente que las
instituciones educativas son autónomas, pero en verdad eso no sucede porque aún
las atávicas relaciones producidas por el centralismo nacional, vertical y
prescriptivo, se mantiene con el pretexto de que los directores y docentes no
están preparados para afrontar los nuevos desafíos.
Tengamos
en cuenta que la actual gestión del MED ha propuesto, a pesar de las dificultades que tiene que modificar las viejas
relaciones de poder dentro y fuera del ministerio, realizar una gestión
descentralizada y compartida. Esto significa, desde mi punto de vista, que se
ha hecho visible la necesidad de atacar el centralismo que tanto daño hace al
país y establecer roles que se complementen teniendo al CEBA como primer y
principal escalón de gestión, contrariamente a lo que hasta ahora sucede.
Los
CEBA siendo los principales y más
importantes niveles de gestión tienen que ser atendidos adecuadamente por los
otros niveles de gestión local, regional y nacional teniendo en cuenta los
roles que cada nivel tiene; dejando de ser tratados como carentes o como
“exitosos” sin motivo suficiente, solo por la nueva costumbre de presentar
logros en perjuicio de una indispensable actuación ética.
Por
eso desde la DIGEBA promovimos mediante documentos orientadores y encuentros de
reflexión del desempeño una movilización gradual y creciente por el
aprendizaje.
La
movilización por el aprendizaje implicó concebir el desarrollo de los CEBA y de
los educadores desde el desarrollo
pedagógico. Sobre esta base propuse como orientación rectora nacional un
proceso pedagógico que incluyó una programación alineada a las políticas de la
EBA y del MED, en la que desde lo
pedagógico se establecía un nuevo tipo de relaciones entre docentes y de estos
con los estudiantes, así como también un nuevo tipo de relaciones entre el CEBA
y las instituciones de las comunidades a las cuales pertenece.
La
programación asumía que la movilización por el aprendizaje incluye la
movilización de los actores directos del aprendizaje: Los estudiantes y los
educadores, los primeros como centro del aprendizaje y los segundos como
facilitadores y mediadores del cambio cultural que toda educación debe lograr.
La
programación seguía un procedimiento simplificado en el que se usaron matrices para
que cada CEBA pueda construir su currículo en base a múltiples trayectorias
educativas de los estudiantes, generadas por tener como punto de partida a sus reales
situaciones de
vida en sus espacios familiares, laborales y comunales.
“Eureka, los estudiantes tienen vida”,
escribí durante ese período para llamar la atención frente a la pregunta “ingenua”
de algunos especialistas: “¿Qué son las situaciones de vida de los estudiantes?”
La intención fue re alinear el proceso en función de la centralidad de los estudiantes y de sus aprendizajes, dejando
de tener como punto de partida clásico a los contenidos de las áreas
curriculares y, para un mejor
tratamiento de estos contenidos, contar con un enfoque de
transversalidad o de globalización, mediante el cual se debe seleccionar los
contenidos de las disciplinas en función de dichas situaciones de vida y los
problemas que tienen que resolver los estudiantes.
La
propuesta para su aplicación en los CEBA contó con la aceptación voluntaria de
directores y docentes organizados en los Núcleos Regionales y Locales de
Capacitación, -NRC- y -NLC-que fueron reactivados por
considerar el potencial autogestionario que tienen en la construcción de
comunidades de aprendizaje en sus ámbitos de acción, en el marco de la
aplicación de un enfoque territorial de desarrollo.
En los encuentros, las reacciones iniciales, como en todo proceso de cambio, estuvieron
referidas a las quejas frente a la desatención de la DIGEBA, acumulada desde su
aparición y, también, a la natural incertidumbre frente a lo desconocido, pero
la vivenciación de la programación fue acogida con entusiasmo por todos los
concurrentes, con diferentes intensidades.
Efectivamente, posteriormente en todas las regiones del país, cientos
de docentes se movilizaron voluntariamente como consecuencia de un real
ejercicio de la autonomía de los núcleos, a pesar de no contar con presupuesto.
Los talleres vivenciales sobre programación curricular y estrategias de
aprendizaje generaron una fuerte motivación interna, que resulta importante en
todo proceso de movilización y aprendizaje.
El acompañamiento directo de la DIGEBA tuvo como complemento a la
capacitación virtual, cuyo fundamento fue aprender movilizando a los CEBA
mediante la aplicación de los módulos preparados con tal propósito.
De este modo se inició un proceso de renovación dirigido a lograr
que, en el 2016, todos los CEBA se encuentren en franco progreso en una
perspectiva de desarrollo pedagógico y, con un enfoque sistémico desde este
núcleo de acción, de desarrollo docente e institucional.
La sequía había terminado, pero sin embargo, ahora algunos
integrantes de los núcleos me escriben preguntándose si el proceso sigue en
marcha porque fue suspendido el tercer encuentro programado por la DIGEBA para
el tercer trimestre de 2012 y, a los poquísimos meses de iniciada la experiencia,
en su lugar se ha realizado una “evaluación” cuya intencionalidad y nivel
técnico deja mucho que desear y cuyo propósito no logran comprender.
Sin
embargo, frente a la tradición del poder es necesario tener en cuenta que todo
cambio consciente y real debe ser alimentado por los educadores. Los cambios
dependen de lo que hagan los educadores, y en ese sentido repitamos a Galeano: “Todo se hace desde abajo, solo los pozos se hacen desde arriba”
Por
eso invito a los educadores de los CEBA y a los de otros niveles de gestión a
profundizar la movilización por el aprendizaje en un proceso de construcción
colectiva cada vez más amplio y profundo.
.
5 comentarios:
Que bueno que su blog se ocupe de una modalidad casi invisible. Estoy seguro que ayudará a los educadores
¡FELICITACIONES MANOLO! Inicias tu blog con una reflexión muy profunda y valiosa dando a conocer algunos detalles que explicaron tu último pasaje por el MED. He leido tu página de inicio y me ha dejado pensativo en cuanto a lo mucho que debe hacerse en educación de adultos, llevándome a una pregunta: ¿y porqué solo debe atenderse la educación de adultos a los que no culminaron la EBR? ¿acaso no hay miles de miles que habiéndolo hecho aún siguen siendo analfabetos culturales y "sociales"?. En los asentamientos humanos hay mucho por hacer en educación de adultos, en sentido más amplio, y en las ciudades también (algunos de cuello y corbata, jejeje).Educación no es solo alfabetizar, es también formar.
FELICITACIONES POR EL BLOG, INTENTO HACER CONTACTO.
FELICITARLO POR SU PAGINA Y SUS COMENTARIOS SOBRE LA EBA, AL SEÑOR ARTURO CUBA POR SU INTERES.
PERO LE DIRE QUE LOS CEBAS CON DECIRLE QUE NI UNA HOJA DE MATERIAL EDUCATIVO NOS LLEGA NOSOTROS HACEMOS DENODADOS ESFUERZOS POR NUESTRO CEBA Y SUS ESTUDIANTES TENGAN LO MEJOR PERO NO TENEMOS EL APOYO DE LA DIGEBA EL CEBA JOSE GALVEZ DE CAJABAMBA CREO A NIVEL DE TODA LA REGION DE CAJAMARCA ES EL MEJOR ASI LO HAN DICHO LOS ESPECIALISTAS DE LA DIGEBA QUE NOS HAN VISITADO PERO QUEREMOS VER EL GRANITO DE ARENA DE ELLOS LOS CAMINOS SE HACEN ANDANDO NO PLATICANDO. GRACIAS POR SUS APORTES.
Gracias por sus felicitaciones...sigamos por el camino que exige renovarnos como educadores alternativos
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